Ahora sí, parece que ya empiezo a entender...
No sé porqué, me ha dado por esa canción, pero creo que resume bastante mi vida en estos momentos...
Después de una casi dos semanas sin vernos en las cuales Caravana solo se ha dignado a escribirnos mails a Inocencia y a mi pidiendonos ayuda con un trabajo y poco más, el lunes se decidió a venir a clase. Reconozco que las ganas de verla me hicieron estar activa y positiva todo el día, así que nos reímos un montón y noté en algún momento cierta "superioridad" mía por encima de su seguridad. Normalmente no es así, me dedico a callar y a escucharla, le encaaanta hablar, tanto, que cuando se queda callada no sabes que decir. No vamos a entrar en detalles del jersey muy escotado que llevaba que me trajo de cabeza toda la mañana...
Estaba tan en mi salsa que me atreví a proponer una visita a Barcelona el día siguente por la tarde, el cual aceptó, con Inocencia claro. No sé si fue el frío pero otra vez me venció y me dejé llevar toda la tarde por ella, quería ver lo que sus ojos veían, tenia delante de mi una ciudad preciosa, y lo único que tengo ganas desde ese momento es ir abrazada a ella paseando por toda la ciudad, no quiero ver las iglesias, las plazas, los bares, quiero ver SUS iglesias, SUS plazas, SUS bares, su TODO, lo que a ella le gusta, dejarme llevar sin tiempo y sin rumbo hacia donde quiera. Aunque pensandolo bien, tampoco quisiera que el recuerdo de un lugar como Barcelona sea su recuerdo, pero cada momento que pasa me doy cuanta que toda esta aventura no tiene sentido sin Caravana.
Sigo sin saber si le gustan las mujeres lo que ya tengo claro es que yo no le gusto, pero me resisto a perder el hilo de esperanza sobre las mujeres. Sé que si no le gustan no tengo la suficiente personalidad para hacerla cambiar de lado (no sería ni la primera ni la última), por eso que si al menos entiende... me quedaría una posibilidad remota.
Tampoco hablaré de las tres o cuatro miradas en clase, algo debe de sospechar...
Después de una casi dos semanas sin vernos en las cuales Caravana solo se ha dignado a escribirnos mails a Inocencia y a mi pidiendonos ayuda con un trabajo y poco más, el lunes se decidió a venir a clase. Reconozco que las ganas de verla me hicieron estar activa y positiva todo el día, así que nos reímos un montón y noté en algún momento cierta "superioridad" mía por encima de su seguridad. Normalmente no es así, me dedico a callar y a escucharla, le encaaanta hablar, tanto, que cuando se queda callada no sabes que decir. No vamos a entrar en detalles del jersey muy escotado que llevaba que me trajo de cabeza toda la mañana...
Estaba tan en mi salsa que me atreví a proponer una visita a Barcelona el día siguente por la tarde, el cual aceptó, con Inocencia claro. No sé si fue el frío pero otra vez me venció y me dejé llevar toda la tarde por ella, quería ver lo que sus ojos veían, tenia delante de mi una ciudad preciosa, y lo único que tengo ganas desde ese momento es ir abrazada a ella paseando por toda la ciudad, no quiero ver las iglesias, las plazas, los bares, quiero ver SUS iglesias, SUS plazas, SUS bares, su TODO, lo que a ella le gusta, dejarme llevar sin tiempo y sin rumbo hacia donde quiera. Aunque pensandolo bien, tampoco quisiera que el recuerdo de un lugar como Barcelona sea su recuerdo, pero cada momento que pasa me doy cuanta que toda esta aventura no tiene sentido sin Caravana.
Sigo sin saber si le gustan las mujeres lo que ya tengo claro es que yo no le gusto, pero me resisto a perder el hilo de esperanza sobre las mujeres. Sé que si no le gustan no tengo la suficiente personalidad para hacerla cambiar de lado (no sería ni la primera ni la última), por eso que si al menos entiende... me quedaría una posibilidad remota.
Tampoco hablaré de las tres o cuatro miradas en clase, algo debe de sospechar...

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